Mi primera camilla de masaje

Bueno lo más importante cuando te dispones a comprar una camilla, si estas realizando un curso de masaje y no tienes una es:

que no esperes a terminar el curso!!!

Compra la ya, si al final resulta que no es la ideal para ti o no quieres seguir dando masajes siempre puedes revenderla en cualquier punto de segunda mano o en la misma escuela a algún alumno.

Hay escuelas que te “regalan” la camilla cuando empiezas, aunque suele estar incluida en el precio del curso, no es mala idea, pues te ahorran el buscar y si quieres cambiarla la vendes…

LA PRÁCTICA: en casa, con los amigos y conocidos, posibles futuros clientes en potencia, es esencial en el aprendizaje, de las técnicas de masaje y el trato al cliente.

El tipo de camilla

Lo más recomendable para empezar sin duda será la plegable, a no ser que tengas una amplia casa o centro donde puedas dejar tu material y camilla preparado. La plegable te facilitará la vida, tanto si la quieres dejar lista en el coche para ir a domicilio o en un rincón de la casa plegada donde no se convierta en la mesa de la ropa, libros, juguetes de los niños… ect.

Dentro de las camillas fijas existen camillas donde se pueden ajustar la altura suelen ser hidráulicas o eléctricas. Pero si bien son opciones más profesionales, dan poco juego al principio a parte que son más difíciles de revender…

El tipo de camilla plegable

Si te decides por la plegable tendrás que ver cual se adapta mejor a ti y a tus terapias. No es lo mismo dar masaje sueco, que aplicar masaje shiatsu en camilla o si la necesitas para estética aquí normalmente las especificaciones del vendedor en información técnica hay que tenerlas muy en cuenta para las medidas, peso, material, altura fija o regulable de la camilla, extras que trae, si se regula la inclinación del respaldo o de las piernas etc…

Como todo depende de la terapia que hagas y de ti. No hay una camilla perfecta, pero te daré mi opinión: para empezar, compraría una de madera es decir que su estructura fuera integra de madera (después tienen su acolchado y tapizado). Suelen ser más estables que las de aluminio o mixtas. Claro que las de aluminio suelen ser un poco menos pesadas… A estas alturas ya sabrás que te vas a poner fuerte dando masajes… pero valora los pesos de ambas.

Sin accesorios, tales como hueco extra, reposa brazos, normalmente… nunca usaras estas cosas, con las medidas estándar suele ser más que suficiente. A no ser que tengas intención de especializarte en un sector especifico, como por ejemplo jugadores de baloncesto o luchadores de sumo ect., donde tendrás que tener en cuenta sus caracteristicas.

También te recomiendo una sin reclinación de espalda o/ y piernas -será más barata, te durará más y pesará menos. Si, no se reclinará, pero siempre puedes tener cojines de masajes en tu sala o que te los faciliten si vas al domicilio… si vas a domicilio intenta llevar lo menos posible… Avisa de lo que tendrán que tener a mano para realizar el masaje.

Bueno y sobre los otros detalles te diría, que a no ser que necesites algo muy específico por ejemplo si haces osteopatía el acolchado será mínimo, si das masajes tipo thai en camilla y subes a la camilla para dar ciertas presiones será más ancha de lo normal…

Si no tienes este tipo de particularidades intenta a comprarla estándar o la de oferta (siempre que sea una marca de confianza).

Te ahorraras dinero y con el paso del tiempo y de los masajes verás cuales son tus necesidades especificas si las hubiese.

¡Espero que os vaya bien con vuestra primera camilla prácticar, prácticar y prácticar 😉 !